Marketing de performance

Marketing digital de performance en Paraguay

Paraguay es un mercado pequeño en población y grande en flujo comercial. Casi todo el consumo relevante se concentra en el eje Asunción–Gran Asunción y en Ciudad del Este, y buena parte de la actividad industrial vive de exportar a Brasil y Argentina bajo el régimen de maquila. Eso cambia por completo cómo se plantea una campaña de captación: el volumen de búsqueda local en español es limitado, los CPC son baratos comparados con Brasil o México, y el cuello de botella casi nunca es el tráfico, sino la conversión y el seguimiento comercial.

Qué condiciona de verdad una campaña aquí

Primero, el comercio electrónico está creciendo, pero desde una base baja y con una fuga importante hacia fuera. La Cámara Paraguaya de Comercio Electrónico (Capace) reportó un crecimiento de ventas en línea del 35 % en 2023 frente al año anterior, con alrededor de dos tercios del total correspondiente a compras en tiendas extranjeras. Para un ecommerce paraguayo, eso significa que su competencia real no es la tienda de al lado: es Shein, Amazon y los couriers de Ciudad del Este. La propuesta de valor que se comunica en el anuncio tiene que resolver eso —plazo de entrega, cambio, garantía local, factura— o la campaña compra clics que terminan comparando precios fuera.

Segundo, el canal. La penetración de internet móvil es alta y el uso de redes sociales es masivo, pero la conversación comercial ocurre en WhatsApp. En industria, en B2B y en ticket alto, el formulario web es un paso intermedio que mucha gente se salta: el usuario escribe al número. Si la campaña no mide qué pasa dentro de ese hilo de WhatsApp, no está midiendo nada. Lo mismo aplica a los pagos: tarjeta, transferencia vía SIPAP, billeteras de las telcos y contra entrega conviven, y cada método tiene una tasa de abandono distinta que hay que aislar antes de tocar la puja.

Tercero, el marco. El comercio electrónico está regulado por la Ley 4868/2013 y por la Ley 1334/98 de defensa del consumidor, con exigencias de información previa, precio total y derecho de retracto que afectan directamente a la letra pequeña de una landing y a la aprobación de anuncios. En cripto, Paraguay no tiene todavía un régimen integral: un proyecto de ley para regular la industria fue vetado en 2022 y desde entonces la actividad se ha movido entre normas de prevención de lavado y regulación del consumo eléctrico de la minería, muy ligada a la energía de Itaipú. Para un proyecto cripto o fintech, esa ambigüedad se traduce en rechazos de anuncios y cuentas publicitarias suspendidas si el mensaje no está escrito con cuidado.

Los problemas que nos suelen llegar

  • Fabricantes con red de distribuidores: generan consultas, pero no saben cuáles acabaron en pedido porque el cierre ocurre en el distribuidor o en una visita comercial. No hay trazabilidad entre la inversión y la factura.
  • Ecommerce que ya invierte: el ROAS declarado por la plataforma no cuadra con el estado de resultados. Suele deberse a atribución duplicada entre Meta y Google, a devoluciones no descontadas y a pedidos contra entrega que nunca se cobran.
  • SaaS y tecnología B2B: el mercado paraguayo no da volumen suficiente para llenar un pipeline solo con búsqueda. Hay que combinar demanda existente con demanda creada y, casi siempre, abrir la campaña a Bolivia, Uruguay o el sur de Brasil.
  • Cripto y fintech: captan registros baratos que no depositan, no verifican KYC y no vuelven. El coste por usuario activo es cinco o diez veces el coste por registro y nadie lo estaba mirando.

Qué hacemos

Empezamos por la medición, no por los anuncios. Eventos de servidor, parámetros propios que viajan desde el clic hasta el CRM o el back office, y clics a WhatsApp identificados para saber qué campaña originó cada conversación. Sin eso, optimizar es ajustar pujas a ciegas.

Después, estructura de medios: búsqueda para la demanda que ya existe, Meta y YouTube para crearla, y remarketing segmentado por etapa. En industria añadimos LinkedIn y prospección directa sobre listas de cuentas, porque el universo de empresas objetivo en Paraguay se cuenta en centenares, no en miles. En cripto trabajamos con los canales que sí aceptan el vertical —medios y comunidades especializadas, afiliación, influencers con audiencia verificable— además de los pagados. Es el terreno donde hemos captado usuarios para Mantle, Socios.com, BetFury, Reental y Bnext.

La creatividad se produce en español paraguayo, con referencias locales y precios en guaraníes. Los anuncios traducidos del castellano de España o adaptados de Argentina rinden peor y se nota en el CTR desde la primera semana.

Cómo se mide

Acordamos antes de empezar cuál es el resultado que cuenta: pedido cobrado, oportunidad calificada por el equipo comercial, usuario con KYC completado o depósito. A partir de ahí seguimos coste por ese resultado, margen de contribución después de medios y, cuando el ciclo lo permite, valor a 90 días por cohorte de adquisición. Reporte mensual con las decisiones tomadas y las que no funcionaron.

Esta página está pensada para empresas que ya venden y ya invierten en medios: fabricantes e industria con red comercial o distribuidores, ecommerce con facturación consolidada y equipo propio de operaciones, SaaS y tecnología B2B con ciclo de venta definido, y proyectos cripto o fintech con financiación cerrada. El perfil habitual tiene un presupuesto mensual de medios sostenible durante al menos seis meses, alguien internamente responsable del dato —CRM, ERP o back office funcionando— y capacidad de atender el aumento de consultas. Si la inversión publicitaria es puntual o la medición depende de lo que diga el panel de Meta, el trabajo que hacemos no rinde lo que debería.