Marketing de NFT

Marketing de NFT y activos digitales en Costa Rica

Costa Rica es un mercado pequeño en volumen y alto en exigencia. La base económica exportadora está en zonas francas —dispositivos médicos, componentes de precisión, servicios corporativos y desarrollo de software para empresas estadounidenses—, y eso produce un tejido empresarial acostumbrado a trabajar con estándares, contratos y reporting en inglés. Cuando una empresa de ese perfil lanza una colección de NFT, un programa de tokenización de activos o una capa de fidelización con activos digitales, el problema casi nunca es la tecnología: es que no sabe a quién se lo está contando ni cómo demostrar que funcionó.

Cómo es de verdad este mercado

Lo primero que hay que entender es el hábito de pago. En Costa Rica, SINPE Móvil —el sistema de transferencias inmediatas del Banco Central— movilizó en 2024 más de 10,8 billones de colones en más de 648 millones de transacciones, un 28% más que el año anterior. Es decir: el costarricense ya paga y cobra desde el teléfono sin fricción, entre particulares y a comercios. Eso baja la barrera psicológica para productos digitales de pago, pero también sube la vara: cualquier flujo de compra que exija más de dos pasos o que obligue a pasar por un exchange externo pierde a la mayoría del tráfico por el camino.

Lo segundo es el coste fiscal de lo digital. Desde octubre de 2020, los emisores de tarjetas perciben el 13% de IVA sobre los servicios digitales transfronterizos incluidos en la lista que publica y actualiza el Ministerio de Hacienda. Eso afecta a suscripciones SaaS, a plataformas y —muy en concreto— a la inversión publicitaria contratada desde tarjetas costarricenses. Si el plan de medios no contempla ese 13%, el CAC modelado en la hoja de cálculo no es el CAC real.

Lo tercero es la postura regulatoria. El colón es la única moneda de curso legal y Costa Rica no tiene todavía una ley específica de criptoactivos. El proyecto de Ley de Mercado de Criptoactivos (expediente 23.415), presentado en la Asamblea Legislativa en octubre de 2022, planteaba ordenar minería, custodia, intercambio y tributación sin convertir las criptomonedas en moneda de curso legal, y no ha llegado a aprobarse. Para una campaña esto significa un terreno intermedio: no hay prohibición, pero tampoco hay un paraguas normativo que respalde promesas de rentabilidad. A eso se suma la Ley 8968 de protección de datos personales y la PRODHAB, que condiciona cómo se capta, se guarda y se reutiliza una base de leads. Comunicar un activo digital aquí exige lenguaje de utilidad y propiedad, no de inversión garantizada.

Los problemas que vemos

Un fabricante con red comercial quiere usar tokens o certificados digitales para trazabilidad, garantía extendida o incentivos a distribuidores, y descubre que su canal no tiene ningún motivo para adoptarlo: el distribuidor cobra por volumen, no por digitalización. El marketing tiene que dirigirse al canal antes que al consumidor final.

Un ecommerce que ya factura e invierte en pauta tiene el problema contrario: su cuenta de Meta o Google ya está saturada en un país de cinco millones de habitantes. Subir presupuesto solo sube el coste por resultado. La vía de crecimiento no es más impresiones, es más valor por cliente: membresías, coleccionables, recompensas con propiedad verificable.

Un SaaS o una empresa B2B se enfrenta a ciclos de venta largos con comités de compra que comparan contra proveedores de Estados Unidos. Y un proyecto cripto o fintech choca con el filtro bancario y publicitario: cuentas restringidas, anuncios rechazados por políticas de activos financieros, y una audiencia que ya ha visto caer esquemas locales y desconfía por defecto.

Qué hacemos y cómo se mide

Blue Manakin trabaja captación de usuarios para producto cripto y financiero desde hace años: hemos llevado adquisición para Mantle, Socios.com, BetFury, Reental y Bnext. Esa experiencia se traduce en tres cosas concretas en Costa Rica.

  • Estructura de campaña que sobrevive a la revisión. Creatividades y landings redactadas para pasar las políticas de Meta, Google y X sobre activos financieros, con la terminología adaptada al vacío normativo costarricense.
  • Canales que aquí rinden. Búsqueda de marca y competencia, YouTube y TikTok para explicación de producto, LinkedIn para el comité de compra B2B, comunidades en Telegram y Discord para retención, y medios económicos locales de referencia para credibilidad. Prensa donde aporta autoridad, no donde aporta recorte.
  • Medición honesta. Eventos de servidor, atribución propia contrastada con la de plataforma, y un panel donde se ve coste por wallet conectada, coste por usuario verificado (KYC completado si aplica), retención a 7 y 30 días, y valor por cohorte. El 13% de IVA sobre pauta entra en el cálculo de CAC desde el primer día, no al cerrar el trimestre.

Antes de gastar, definimos qué señal significa que el experimento funcionó y qué umbral obliga a pararlo. Si en seis semanas los números no justifican escalar, lo decimos y proponemos cambiar el ángulo o el producto, no pedir más presupuesto.

Para quién es esta página

Trabajamos con empresas que ya facturan y ya invierten en medios de pago de forma continuada: fabricantes con red de distribuidores en Centroamérica, ecommerce con operación propia y catálogo consolidado, SaaS y tecnología B2B con equipo comercial, y proyectos cripto o fintech con financiación cerrada y producto en el mercado. El perfil típico tiene alguien responsable de marketing dentro de casa, analítica ya instalada aunque sea imperfecta, y capacidad de sostener inversión publicitaria durante al menos dos trimestres para leer resultados con rigor. Si el presupuesto de medios es puntual o la prioridad es conseguir clientes del barrio esta semana, no somos el proveedor adecuado y preferimos decirlo en la primera llamada.