Marketing de NFT

Marketing de NFT y activos digitales en Chile

Chile es un mercado pequeño en volumen y exigente en ejecución. Veinte millones de habitantes, bancarización y penetración de internet altas, y un retail muy concentrado —Falabella, Cencosud, Ripley— que fija el estándar de experiencia de compra que después se le exige a cualquiera, incluido un proyecto de activos digitales. El usuario chileno no perdona un onboarding con fricción ni una promesa que no se sostiene a los tres clics.

Cómo es de verdad el mercado chileno para activos digitales

Chile fue de los primeros países de la región en darle marco legal al sector. La Ley 21.521, conocida como Ley Fintec, se publicó el 4 de enero de 2023 y puso bajo supervisión de la Comisión para el Mercado Financiero la intermediación y custodia de criptoactivos, con un Registro de Prestadores de Servicios Financieros y normativa específica para plataformas de transacción. No es una regulación prohibitiva, pero sí cambia la comunicación: hay operadores registrados y operadores que no lo están, y el usuario chileno informado pregunta por eso.

En lo tributario, el Servicio de Impuestos Internos es explícito: las criptomonedas no son moneda de curso legal ni divisa extranjera en Chile, sino activos digitales, y las ganancias tributan. En 2025 el propio SII comunicó fiscalizaciones cerradas sobre operaciones con criptoactivos. Traducido a marketing: la campaña que explica el tratamiento tributario con claridad convierte peor en el primer clic y mucho mejor en el tercer mes.

El comercio electrónico está maduro, no emergente. Más del 30% de las ventas de las grandes tiendas ya son online según la Cámara Nacional de Comercio, y el calendario comercial gira en torno a los CyberDay y CyberMonday que organiza la Cámara de Comercio de Santiago: el CyberMonday de 2024 movió unos US$447 millones. Esos días el coste por mil impresiones se dispara en Meta y Google, y quien no lo tiene previsto en el plan de medios acaba pagando el pico sin haber comprado inventario antes.

Los canales que funcionan y los que no

Google sigue siendo el canal de intención más rentable, con la particularidad de que en Chile buena parte del volumen está en términos en inglés y en consultas de comparación de exchanges. Meta funciona bien para captación amplia, pero tiene revisión estricta de publicidad financiera y cripto: sin la verificación adecuada, la cuenta se cae en mitad de la campaña. LinkedIn tiene una base profesional sólida en Santiago y es el canal natural para SaaS y B2B con ticket alto, aunque el coste obliga a segmentar por cargo y sector, no por país. Para proyectos cripto, X, Telegram, Discord y YouTube concentran la conversación, y los creadores locales de finanzas personales tienen audiencias pequeñas pero muy convertidoras. WhatsApp no es accesorio: es donde se cierra el trato, también en industria y distribución.

Los problemas concretos de una empresa con presupuesto en Chile

  • El mercado se satura rápido. Con un público objetivo acotado, a las pocas semanas se está reimpactando a la misma gente. La frecuencia sube, el CPA sube y el equipo concluye que "el canal dejó de funcionar" cuando lo que pasó es que se agotó el alcance útil.
  • Medición rota. Entre Safari, bloqueadores y apps de billetera, la atribución en cliente pierde conversiones. Sin medición en servidor se invierte a ciegas.
  • Un embudo con dos saltos. En activos digitales el usuario no compra: se registra, verifica identidad, conecta billetera, deposita y recién entonces opera. Cada salto pierde gente y casi nadie lo mide por separado.
  • Fricción legal en el mensaje. La publicidad financiera y el nuevo marco de datos personales de la Ley 21.719, que crea una agencia de protección de datos y entra en vigor en 2026, obligan a revisar consentimientos y creatividades antes de escalar inversión.
  • Techo de mercado. Muchas empresas chilenas con buen producto topan con el tamaño del país y necesitan abrir Perú, México o España sin duplicar estructura.

Qué hacemos en Blue Manakin

Hemos captado usuarios para Mantle, Socios.com, BetFury, Reental y Bnext. Eso ahorra la curva de aprendizaje de este sector: cuentas publicitarias que se caen, públicos que hay que construir fuera de las plataformas y comunidades que rinden más que cualquier campaña de alcance.

Auditoría de medición y seguimiento en servidor con los eventos del embudo real: registro, verificación, billetera conectada, primer depósito, primera operación y retención a 30 y 90 días. Estructura de campañas que separa demanda existente de demanda que hay que crear: mezclarlas hace ilegible el resultado. Contenido en español de Chile, con precios en pesos y el tratamiento tributario explicado sin rodeos. Relación con creadores y medios especializados chilenos. Y un plan de medios que anticipe el calendario Cyber en vez de sufrirlo.

Se mide por coste de adquisición por etapa, no por clics. La pregunta que contestamos cada mes es cuánto cuesta un usuario que deposita y sigue activo a noventa días, y qué canal lo trae. Si no sostiene ese número, se apaga.

Esta página está pensada para empresas que ya tienen tracción: fabricantes e industria con red comercial propia o distribuidores, ecommerce que factura y lleva al menos un año invirtiendo en medios de pago de forma continua, SaaS y tecnología B2B con equipo comercial, y proyectos cripto o fintech con financiación cerrada. El punto en común no es el sector, es la madurez: alguien responsable del marketing dentro de la empresa, datos históricos de campañas que se puedan auditar, capacidad de sostener inversión publicitaria durante varios meses seguidos y tolerancia a un periodo inicial de aprendizaje antes de ver el retorno. Si el presupuesto de medios es intermitente o se decide mes a mes según la caja, ni la estrategia ni la medición que describimos aquí tienen dónde apoyarse.

Cómo empieza

Con una revisión de lo que ya existe: cuentas publicitarias, analítica, embudo y competencia directa en Chile. De ahí sale un diagnóstico con las tres o cuatro cosas que están costando dinero ahora y un plan con presupuesto por canal y métricas de corte. Si el problema es de producto y no de captación, lo decimos.