Marketing de performance

Marketing de performance en México: captación que se mide

México es el segundo mercado de comercio electrónico de América Latina y uno de los pocos donde el crecimiento digital convive con una estructura industrial pesada: manufactura exportadora en el Bajío y el noreste, distribución por representantes y una red de mayoristas que sigue decidiendo buena parte de las ventas B2B. Eso obliga a plantear la captación de forma distinta a como se hace en España o en Estados Unidos.

Según la Asociación Mexicana de Venta Online, las ventas en línea alcanzaron 789.700 millones de pesos en 2024, un 20% más que el año anterior. El dato importa menos por el titular que por lo que implica: la competencia por la atención en Meta y Google ya está cara, los marketplaces concentran una parte enorme de la demanda y el coste de adquisición en categorías maduras sube cada trimestre. Entrar ahora sin una estructura de medición decente es quemar presupuesto.

Cómo se comporta de verdad este mercado

Hay tres particularidades mexicanas que cambian una estrategia de performance:

  • Meses sin intereses. El financiamiento a plazos con tarjeta no es un detalle de checkout: es un argumento de campaña. En tickets medios y altos, comunicar MSI en el anuncio mueve el CTR y la conversión más que casi cualquier creatividad.
  • Estacionalidad concentrada. El Hot Sale (mayo, impulsado por la AMVO) y El Buen Fin (noviembre) concentran una parte desproporcionada del año. El CPM se dispara en esas ventanas y el resto del calendario queda infrautilizado por muchas marcas. Trabajamos el año completo, no solo los picos.
  • WhatsApp como canal de venta. En B2B industrial y en ticket alto, el lead no termina en un formulario: termina en una conversación. Las campañas Click-to-WhatsApp funcionan, pero solo si el seguimiento está instrumentado y no se pierde en el móvil de un comercial.

A esto se suma que una parte relevante del pago sigue siendo en efectivo o referencia en tienda de conveniencia, lo que rompe la atribución estándar: la venta ocurre días después del clic y fuera del navegador.

Los problemas que nos encontramos

Fabricantes con red comercial. El caso típico: una planta que vende a distribuidores, sin idea de qué demanda existe aguas abajo. Se generan leads, se pasan al distribuidor de la zona y ahí se pierde el rastro. Nadie puede decir qué campaña produjo facturación. El problema no es publicitario, es de trazabilidad entre el anuncio y el pedido que acaba firmando un tercero.

Ecommerce que ya factura. Cuando ya hay inversión sostenida en pago, el problema deja de ser "vender más" y pasa a ser margen: mezcla de producto, peso de Mercado Libre frente a tienda propia, coste de devolución y logística a provincia, y campañas de marca que se apuntan ventas que habrían ocurrido igual. Separar demanda incremental de demanda capturada es donde está el dinero.

SaaS y tecnología B2B. Ciclos largos, comités de compra, mucho formulario basura. La cuenta de Google Ads parece sana en coste por lead y la realidad comercial dice otra cosa porque el CRM no devuelve señal a la plataforma.

Cripto y fintech. México tiene la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, publicada el 9 de marzo de 2018, que creó las figuras de institución de fondos de pago electrónico y de financiamiento colectivo. Los activos virtuales quedaron en una zona intermedia: el Banco de México no habilitó su uso para el público a través de entidades reguladas, así que buena parte del sector opera fuera del perímetro supervisado. Para publicidad, esto significa revisiones duras en Meta y Google, cuentas restringidas y un terreno donde la captación vía contenido, comunidad, afiliación y medios especializados pesa tanto como el paid. En apuestas, el marco sigue anclado en la Ley Federal de Juegos y Sorteos de 1947 y los permisos de la Secretaría de Gobernación, con un debate abierto sobre límites a la publicidad.

Qué hacemos

Empezamos por la medición, porque sin ella el resto es opinión. Eventos de servidor, identificación del lead en el CRM, devolución de conversiones cualificadas a las plataformas y un modelo de atribución que acepte que en México una parte de la venta se cierra por teléfono, por WhatsApp o en el punto de venta del distribuidor.

Sobre esa base: estructura de campañas por margen y no por volumen, separación entre búsqueda de marca y demanda nueva, pruebas de incrementalidad cuando el presupuesto lo permite, y creatividad producida en español mexicano —no adaptada desde España, que se nota y penaliza.

En cripto y fintech venimos de captar usuarios reales para Mantle, Socios.com, BetFury, Reental y Bnext, en entornos con restricciones publicitarias serias. Esa experiencia sirve igual para un fabricante: cuando no puedes comprar todo el tráfico que quieres, aprendes a hacer que cada peso invertido tenga que justificarse.

Cómo se mide

  • CAC por línea de producto, no media general.
  • Lead cualificado por comercial y tasa de cierre, no volumen de formularios.
  • Margen de contribución después de medios, con logística y devoluciones dentro.
  • Incrementalidad en las cuentas con inversión suficiente para apagar y encender canales sin arruinar el trimestre.

Reporte mensual con decisiones, no con capturas de pantalla: qué se apaga, qué se escala, qué hipótesis probamos el mes siguiente.

Trabajamos en México con empresas que ya tienen algo que escalar: fabricantes con red de distribuidores o fuerza de ventas propia, ecommerce con facturación consolidada e inversión publicitaria mensual continuada, SaaS y tecnología B2B con equipo comercial, y proyectos cripto o fintech con financiación cerrada y objetivos de captación definidos. El denominador común es un presupuesto de medios sostenido durante al menos seis meses, alguien dentro de la casa que responda por los números y un CRM o plataforma de ecommerce del que se pueda extraer información real. Si la inversión publicitaria es puntual o no existe estructura de datos, nuestro trabajo no rinde y lo decimos antes de empezar.