Marketing de performance

Marketing de performance en Chile para empresas que ya invierten

Chile es uno de los mercados más ordenados de la región para hacer performance: buena infraestructura de fibra, pago con débito extendido gracias a Redcompra y a la CuentaRUT de BancoEstado, y un retail que lleva años compitiendo online. Eso tiene una consecuencia incomoda: los CPC en las categorías rentables no son baratos y el comprador chileno compara precio y plazo de despacho antes de decidir. Ganar aquí no es cuestión de abrir cuentas publicitarias, sino de tener una estructura de medición que aguante y un margen que soporte la subasta.

Cómo funciona de verdad este mercado

El primer factor es la concentración. Una parte relevante de la demanda de consumo pasa por Mercado Libre, Falabella, Paris y Ripley, y el calendario comercial está marcado por los CyberDay y Cyber Monday que organiza la Cámara de Comercio de Santiago. Para un ecommerce propio, esto significa que compite por atención contra marketplaces con logistica y financiamiento propios, y que en las semanas de cyber el coste de adquisición se dispara. La decisión de cuánto invertir en esas ventanas y cuánto reservar para el resto del año suele valer más que cualquier optimización de puja.

El segundo es el canal. Búsqueda paga sigue siendo el motor de intención en categorías de ticket medio y alto, Meta funciona bien para prospección en consumo, y para B2B industrial y SaaS el volumen útil está en LinkedIn y en búsqueda de cola larga, no en redes masivas. En Chile el email y WhatsApp tienen peso real en el cierre: muchas ventas B2B se consolidan por WhatsApp con un ejecutivo, lo que rompe la atribución si nadie se ocupa de conectar ese tramo con el origen del contacto.

El tercero es regulatorio, y conviene tenerlo claro antes de escalar. El SERNAC ha endurecido su criterio sobre comercio electrónico tras la Ley 21.398 (Pro Consumidor): precios, condiciones, stock y plazos deben coincidir con lo que promete el anuncio. En datos personales, la ley 21.719 sustituye el régimen antiguo y crea una Agencia de Protección de Datos Personales con potestad sancionadora, con un período de transición antes de su plena aplicación; quien hoy captura leads sin base de licitud ni consentimiento documentado tendrá que rehacer sus formularios y su stack de tracking. Y en fintech, la Ley 21.521 (Ley Fintec) somete a registro y supervisión de la CMF actividades como la intermediación y custodia de activos financieros, además de habilitar el sistema de finanzas abiertas. Traducido a marketing: hay actividades que no se pueden anunciar como si fueran neutras, y la promesa comercial tiene que ser revisable.

Los problemas que nos llegan

  • Fabricantes con red comercial: generan consultas digitales pero el distribuidor o el vendedor de zona se queda el cierre y nadie sabe qué campaña produjo la venta. El conflicto con el canal frena la inversión antes que el presupuesto.
  • Ecommerce que ya factura: ROAS estancado, dependencia de dos o tres campañas de remarketing y un coste de adquisición que sube cada cyber. El problema casi nunca es creativo: es mezcla de canales, margen por SKU y checkout.
  • SaaS y tecnología B2B: demasiados leads sin capacidad de pago, ciclos largos y un CRM que no devuelve información al medio. Se optimiza a formularios, no a oportunidades.
  • Cripto y fintech: restricciones de plataforma para anunciar activos financieros, necesidad de sostener adquisición con canales que no dependan del tráfico pagado y una exigencia de cumplimiento que obliga a revisar cada pieza.

Qué hacemos y con qué se mide

Empezamos por la medición, porque sin eso lo demás es opinión: consentimiento y consent mode implementados de forma defendible, eventos de servidor, identificación del lead hasta el CRM y conexión del tramo de WhatsApp o del ejecutivo comercial con su origen. A partir de ahí reconstruimos la estructura de campañas por intención y margen, no por producto, y separamos presupuesto de captación del de recuperación de demanda ya existente.

El trabajo concreto

  • Google Ads y Microsoft Ads sobre búsqueda e intención, con control de términos y de marca propia.
  • Meta y LinkedIn según el perfil: consumo o comité de compra industrial.
  • Planificación específica de CyberDay y Cyber Monday, con límite de pérdida por pedido definido antes de empezar.
  • CRO sobre ficha, checkout y formularios: medios de pago locales, costes de despacho visibles y datos que no obliguen a más de lo necesario.
  • Email, ciclo de vida y reactivación de base propia, que en Chile suele estar infrautilizada.
  • Para cripto y fintech, adquisición por comunidad, contenido y referidos junto al pagado, con revisión previa del mensaje.

Los indicadores con los que respondemos son CAC por canal, margen de contribución tras coste de medios, tasa de lead a oportunidad calificada y valor a 90 y 180 días. No presentamos impresiones ni alcance como resultado. Cada mes hay una lectura de qué se mueve, qué se corta y qué se prueba, con el número al lado.

Nuestro historial de captación de usuarios incluye Mantle, Socios.com, BetFury, Reental y Bnext: proyectos donde el volumen dependía de adquisición medible y de operar en entornos con restricciones publicitarias. Esa experiencia se aplica igual a un fabricante con red de distribuidores que a un exchange.

Trabajamos con empresas en Chile que ya venden y ya invierten en medios pagados de forma continua, no con quien está probando si la publicidad digital sirve. El perfil habitual: fabricante o industria con red comercial y equipo de ventas propio, ecommerce con facturación consolidada y catálogo gestionado, SaaS o tecnología B2B con ciclo de venta asistido, o proyecto cripto y fintech con financiación cerrada. Presupuesto de medios mensual sostenido y separado de nuestros honorarios, alguien internamente responsable del dato y del CRM, y disposición a cambiar precio, catálogo o proceso comercial si la medición lo indica. Si la inversión publicitaria es puntual o el negocio depende de clientela de barrio, no somos la agencia adecuada y es mejor decirlo antes.